12/10/2026

Solemos pensar en la presoterapia como un tratamiento de verano, ideal para aliviar la hinchazón del calor. Sin embargo, en otoño el cuerpo vuelve a pasar muchas horas sentado en la oficina, y esa falta de movimiento es, de hecho, una de las causas más frecuentes de piernas pesadas durante todo el año.
En este artículo te explicamos por qué la presoterapia también tiene sentido ahora, cómo funciona y qué esperar de una sesión.
La presoterapia es un tratamiento no invasivo que utiliza un traje neumático con distintas cámaras de aire. El equipo aplica presión de forma controlada y ascendente sobre piernas, brazos o abdomen, imitando el efecto de un masaje de drenaje.
Esa presión favorece el retorno venoso y estimula el sistema linfático, ayudando a movilizar los líquidos acumulados hacia los ganglios, donde el cuerpo los elimina de forma natural.
Durante los meses de calor, los vasos sanguíneos se dilatan y el retorno venoso se hace más lento, lo que aumenta la sensación de piernas pesadas. Por eso la presoterapia se ha relacionado tradicionalmente con esta época del año.
Al llegar septiembre, muchas personas pasan de moverse con frecuencia en verano a permanecer sentadas ocho horas o más frente a un ordenador. Esa inmovilidad prolongada ralentiza la circulación casi tanto como el calor.
La presoterapia ayuda precisamente a compensar ese factor: activa el retorno venoso que la postura sentada dificulta, independientemente de la temperatura exterior. Por eso, octubre es un buen momento para retomar las sesiones, aunque el calor ya haya pasado.
El origen cambia, pero el síntoma es el mismo: pesadez, hinchazón en los tobillos y sensación de cansancio al final del día. La diferencia es que ahora la causa no es el calor, sino las horas sentado sin apenas moverse.
Incorporar la presoterapia a la rutina de otoño aporta varios beneficios que van más allá del alivio inmediato:
En una sesión de presoterapia, la persona se introduce en un traje con botas, y a veces fajín o mangas, mientras el equipo aplica ciclos de presión de forma progresiva y cómoda.
No es un tratamiento doloroso ni invasivo, y muchas personas lo describen como una experiencia relajante. Los resultados se notan de forma inmediata tras la primera sesión, aunque para un efecto más duradero se recomienda continuidad.
El número de sesiones de presoterapia necesarias varía según los objetivos que se quieran alcanzar y la zona a tratar. Por lo general, se recomienda un mínimo de 6 a 10 sesiones para obtener resultados visibles y duraderos. Como referencia general, una o dos sesiones semanales suelen ser suficientes para notar mejoría si el objetivo es aliviar la pesadez asociada a estar muchas horas sentado.
Si tras el verano has notado que la pesadez de piernas no ha desaparecido, sino que simplemente ha cambiado de causa, es un buen momento para retomar la presoterapia. En EmSalud Rivas-Vaciamadrid contamos con equipos especializados para adaptar cada sesión a tu caso.
Pide tu cita para presoterapia y dale a tus piernas el descanso que la oficina no les da.
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