02/02/2026

La higiene de los pies suele ser una de las grandes olvidadas en la rutina diaria, a pesar de que soportan nuestro peso todo el día y están expuestos a humedad, calor y rozaduras. Mantenerlos limpios y cuidados no es solo una cuestión estética, sino también de salud y prevención de enfermedades.
Una mala higiene puede provocar:
Además, en personas con diabetes o problemas circulatorios, una infección leve puede convertirse en un problema serio si no se trata a tiempo.
1. Lava tus pies todos los días: Utiliza agua tibia y jabón neutro. Evita el agua muy caliente, ya que reseca la piel. Lávalos con calma, prestando atención entre los dedos, donde suele acumularse humedad.
2. Sécalos bien (especialmente entre los dedos): Este paso es clave para prevenir hongos. Usa una toalla limpia y asegúrate de que no quede humedad.
3. Hidrata la piel: Aplica crema hidratante en la planta y el dorso del pie, evitando el espacio entre los dedos para no favorecer la humedad. Si tienes talones agrietados, la hidratación diaria es imprescindible.
4. Corta las uñas correctamente: Hazlo de forma recta y sin apurar los bordes para evitar uñas encarnadas. No uses utensilios sin desinfectar.
5. Usa calzado y calcetines adecuados
Si notas picor persistente, cambios de color en las uñas, grietas que no curan, dolor o mal olor constante, lo mejor es acudir a un profesional. La prevención siempre es más sencilla que el tratamiento.
Dedicar unos minutos al día a la higiene de los pies puede ahorrarte muchas molestias en el futuro. Recuerda: unos pies limpios son unos pies sanos.
Si quieres conocer todas las novedades, promociones y actualidad antes que nadie, sólo tienes que facilitarnos tu email.
Hablamos?