En el artículo anterior se hizo mención a los hábitos que debe adquirir todo usuario para sobre llevar las altas temperaturas y cuidarnos de dentro para fuera con una adecuada alimentación, hidratación y cuidados de la piel, los ojos y el cabello. Hoy, haremos especial mención a los peligros de la deshidratación.

El calor nos provoca fuertes sudoraciones y muchos no estamos concienciados del problema de deshidratación. El sudor es un mecanismo de defensa para enfriar el cuerpo en momentos de calor por lo que es importante tener suficiente cantidad de agua en el organismo ya que si la temperatura ambiente es de 40 grados y nuestro organismo no dispone de agua para enfriarse, el cuerpo actúa poniéndose a la misma temperatura y provoca en el usuario un golpe de calor. Si la persona no es rápidamente atendida con agua y un lugar fresco para bajar la temperatura puede perder la conciencia.

Se debe evitar bajar la temperatura por el medio rápido, el aire acondicionado. Ante una bajada de la temperatura brusca puede favorecer una parálisis de los cilios que limpian los bronquios, y sobrevenir una infección bronquial. Son mejores los remedios naturales como un lugar fresco bajo sombra y algo de aire e hidratar a la persona para así bajar la temperatura poco a poco.

En cuanto a los deportistas o personas que ejercen alguna actividad física se debe tener en cuenta el aumento de la temperatura corporal y del organismo. La deshidratación en el deportista puede favorecer la aparición de lesiones musculares.

 

 

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