Nuestros pies son una de las partes que más sufren porque soportan el peso del cuerpo durante toda una vida, están sometidos al movimiento de caminar diariamente y soportan el roce continuo de los zapatos. Pese a todo el esfuerzo, suelen ser los grandes olvidados y no le prestamos los cuidados necesarios.

No hay que esperar a que se produzca una incomodidad para proporcionar un bienestar a tus pies. La incomodidad sólo es el aviso del cuerpo de que algo va mal y a partir de ahí es cuando se producen los problemas y dolores, que en muchas ocasiones son insoportables.

Se debe tener muy en cuenta que todo el peso de una persona recae sobre los pies, por lo que si tiene sobrepeso puede ser más propensa a una larga sobrecarga mecánica que provoca problemas osteoarticulares de los pies y producir solapadamente artrosis, artritis, desgaste de los cartílagos articulares, inflamaciones, hinchazones, etcétera. Por supuesto, si ya se padecen deformidades como pie plano, pie cavo, pie valgo, etcétera, se acentúan los problemas.

Los tacones, como ya sabemos, pueden ocasionar molestias y trastornos en los pies, por lo que es importante no abusar de ellos.

Cuando más se producen los dolores es cuando la edad nos hace justicia. Muchos mayores sienten molestias en los pies que pueden resultar muy fastidiosos y discapacitantes. El gran problema de sentir dolores es que pierdes el placer de caminar, perdiendo todas las ventajas y beneficios que esta actividad gratifica al cuerpo para la salud en general, y para la salud de los pies en particular.

Es imprescindible cuidar los pies. La alteraciones más comunes se producen en los malos hábitos del día a día generando callos, durezas y hongos. ¿Por qué no empezar en corregir los malos hábitos para el bienestar de los pies? Lo que se debe hacer siempre es secar bien la piel después de cada lavado e incidir en la hidratación para que la piel se regenere. En el caso de encontrarnos con callos y durezas no hay nada mejor que recurrir a la piedra pómez. Respecto a los hongos, lo más importante es tener un buen calzado que transpire, también es importante el buen secado.

Recuerda estos consejos y cuida mejor tus pies, te lo agradecerán toda la vida.

© 2015 - EmSALUD

Teléfono de contacto 91 870 68 40 v